Unfinished Love Of Lost Souls
My tears don't belong to you.
Fourth Dream-.
¿Alguna vez haz contemplado la muerte?. Todos sabemos que es una cobardía hacerlo, y que los cobardes tampoco lo hacen por miedo a la muerte. En efecto, ello es contradictorio.
¿Alguna vez has vivido en soledad?. Sin importarle a nadie. Sin tener un solo amigo a quién contarle una ínfima anécdota. Que los demás te miren de mala manera, porque eres repugnante como persona, y con tus acciones inmaduras.
Bueno, quizá ello pueda marcar tu vida, y quebrar las bases de tu sana mente. Y provocar grietas que en el futuro derrumbarán tu ser por completo.
Quizás, pueda quebrar todo tu ser, pueda destruir tu inocencia, y convertirte en un títere del mal, o incluso en un simple muñeco a pilas, que se mueve a todos lados, sin saber que chocará contra un muro. A pesar, de que siga chocando, no sabrá el porqué. Lo seguirá haciendo hasta el final de su existencia.
Digamos que entonces coges un cuchillo. Uno muy filudo, brillante. Lo contemplas minuciosamente. Lo chocas suavemente contra tu cuello. Lames el filo de este, y te imaginas atravesándolo en tu cuerpo.
Está bien. Sabemos que estás desquiciado. Sabemos que no quieres hacerlo, pero a veces algo te empuja a querer intentarlo. La curiosidad, en estos casos, podría matarte en realidad.
Recuerda que por cada acción no hay vuelta atrás.
Luego, en otro pasaje de tu vida, intentas subirte a lo más alto de un lugar, o quizá a lo más alto que puedas llegar. Contemplas todo desde ahí arriba. ¿Te encantaría tirarte desde ahí?. También habrá pasado por tu cabeza.
Todos sabemos que tiempo después cogerás una estúpida corbata. Una de un color verde con negro, muy bonita. La primera que te regalaron. La coges con cuidado, y te la pones al cuello. Y con mano experta, empiezas a ahorcarte, hasta no poder más. Empiezas a producir un sonido seco desde tu garganta, y agitado toces. Tu rostro estuvo morado por un largo tiempo. ¿Qué estoy haciendo?. Te preguntarás para tus adentros. Tu alrededor destruido, callado, contemplará tu pregunta al aire.
Quizás eso sea lo que pase, más adelante. Quizá ya haya pasado. Quizá no sea nada, o lo sea todo. Pero ya sabemos como empezó todo.
La próxima. No falles.
martes, 23 de abril de 2013
lunes, 8 de abril de 2013
Please could you stop the noise... I'm trying to get some rest...
Unfinished Love Of Lost Souls
Did i ever die again?
Third Dream-.
No sé qué decir.
Solo veo todo borroso. Algunas lágrimas, quizá, se escaparon de mis ojos. Y la confusión, junto al dolor, la desesperación, provocaron las imágenes borrosas que estoy observando ahora.
¿Qué está pasando?—me pregunté a mis adentros.
Estaba muriendo. Eso era lo que pasaba. No había duda. Intenté levantarme, pero no pude hacerlo. Sentía las piernas demasiado pesadas, de igual forma a cuando estas se adormecen por una mala posición. Tenía las desesperadas ganas de levantarme y salir de ahí, pero no podía. Miré hacía mis piernas, y estas estaban ...
Estaban rotas. Destruido el único par de piernas que tengo, o tenía. Mis ojos se abrieron completamente, y me empezó a latir el corazón con extrema fuerza. Lágrimas brotaron de desesperación. Mi cuerpo comenzó a temblar de miedo. No entendía qué había pasado. No comprendía nada de nada. Grité con todas mis fuerzas por ayuda, hasta que mi garganta se secó bruscamente. Pero nadie venía a mi ayuda.
No sabía qué hacer. Quería salir rápidamente de ahí, pero estuve paralizado por un larguísimo tiempo. Empecé a arrastrarme, manchando el piso con sangre, y con un dolor tremendo, que me traspasaba en todo el ser. Al llegar a la sala. Cansado, mareado por haber perdido demasiada sangre, vi sentados a mis padres y mis hermanos. Mi madre lloraba a mares. Mis hermanos tenían un rostro de resignación y mi padre contenía las lágrimas.
Grité con todas mis fuerzas, que me ayudaran. Pero todos me ignoraron. Quizá no lograban escucharme. Quizá yo no estaba en ese momento, o quizá ellos no estaban conmigo. Quizá pertenecíamos a mundos diferentes, quizá ya no existía yo, y estaba condenando a sufrir por una eternidad. Quizá vagaría toda mi vida, sin piernas, en un mundo vacío. En un mundo, donde solo yo pueda existir, sabiendo de la existencia de otros, pero nadie de la mía.
Aquellos pensamientos vinieron a mi mente, cuando al acercarme a mi madre, intenté tocar su brazo. Pero, solo traspasé su cuerpo. Me dolía tremendamente, el hecho ya no tenerla cerca, ni a ella ni a mi familia. Quizá alguna vez recorrió aquel pensamiento por mi cabeza, y llegó tal día.
Debo de estar muerto—pensé. Quizá ahora esté en otro plano. Lágrimas corrieron desesperadamente por mis mejillas. Un chillido agudo y molesto brotaba dentro mío. Y no puede contener la respiración agitada. Mi cuerpo tembló bruscamente.
Y entonces desperté. Todo estaba en su sitio. La radio prendida, reproducía una de mis emisoras favoritas. Eran aproximadamente las 2 de la madrugada. Se escuchaba una canción de Four Tet llamada Unspoken, y yo solo empecé a llorar de nuevo como un niño ...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

